Luego de la gran movilización que colmó las calles en el centro porteño y otras ciudades del país, queda abierta la pregunta sobre cuáles serán los próximos pasos de la lucha en defensa de la educación pública, gratuita y de calidad. En la previa a la 4ta marcha universitaria, el docente e investigador Pablo Ghigliani dialogó durante la mañana del martes 12/5 con Enredando las Mañanas, el informativo de la Red de Medios Alternativos.
EM: Estamos en comunicación con Pablo Ghiliani, es parte de Clase Pública, docente en las facultades de Humanidades y Arte de la UNLP. Se venía anunciando una convocatoria masiva para esta nueva marcha universitaria, a lo que se suman los recortes anunciados en el día de ayer, me cuesta este número, pero son casi 78.000 millones de pesos, el recorte que anunciaron para programas de la Secretaría de Educación, y se suspenden también transferencias para obras de infraestructura en las universidades. ¿Qué termina de armar esto?
PG: Así es. Hoy está la cuarta marcha universitaria, en realidad una concentración en Plaza de Mayo. A las 5 de la tarde es el acto, pero ya desde las 14 o 15 hs. se van a estar juntando las columnas en los alrededores. Es muy importante que todos y todas, digamos, los docentes, las docentes, estudiantes, trabajadores, administrativos, etc., de la universidad y la gente en general realmente acompañe esta marcha, que pinta ser multitudinaria de nuevo. En los colectivos del gremio, ADULP, ya hay más de 1000 compañerxs anotadxs. Así que parece que va a ser realmente una demostración importante, grande.
Ahora, como vos señalás, el contexto es cada vez peor. Se la pensaba a esta marcha como un mecanismo de presión al gobierno para que acceda al cumplimiento de la ley de financiamiento universitaria. Más que la ley de financiamiento universitaria, hoy sería la actualización de las becas, porque lo que estaba en juego ahí, por el recurso del gobierno, son dos de los artículos de esa ley. Y hoy ya cambió un poco el panorama, porque la Corte Suprema de Justicia dio cabida al recurso que había presentado el gobierno. Así que ahora la ley está de alguna manera suspendida.
Y por otro lado nos enteramos ayer de nuevos recortes, muy amplios, de 5000 millones de pesos, algo por el estilo, uno ya se pierde en los números que están hablando. 1000 de esos millones son recortes a la Universidad Nacional de la Plata, y a otras universidades también muy grandes. Así que la situación es de mucho malestar, mucho disgusto.
Para recuperar el salario que teníamos hace dos años, cuando comenzó el gobierno de La Libertad Avanza, necesitaríamos un aumento del 50%. Son un montón los números que se repiten, pero doy este otro que me parece que es significativo: la cantidad de dinero que nosotros no recibimos por el atraso salarial corresponde, al día de hoy, a prácticamente un año de nuestro salario actual, a 11,7 salarios actuales, [tomando como referencia al] mes de marzo, para ser técnicamente preciso. Estamos hablando de un montón de dinero que a nosotros ya nos robaron, más allá de que se aplicara desde mañana la ley de financiamiento y nos actualizaran los salarios a niveles del 2023, ya perdimos prácticamente un año del salario con lo que cobramos en este momento, cualquier docente que está por ahí puede sacar la cuenta de lo que le han robado a lo largo de estos 2 años.
Y acá hay una historia más larga, porque si nosotros nos ponemos a pensar desde el año 2015, en los últimos diez años, hoy para ganar lo mismo tendríamos que tener un aumento del 100% sobre el salario actual.
Entonces, acá hay una historia larga, hoy nos encontramos en una pelea muy fuerte y puntual de esa larga historia, hoy se concentra en la demanda del cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, que también ha sido una muy larga pelea que venimos dando hace tiempo, ya más más de 6 meses sin que se cumpla esta ley. Y ahí estamos, yo creo que hoy se va a notar ese enojo, ese malestar, y que la concentración más bien va a ser realmente masiva.
EM: Hablamos de una pérdida salarial enorme, las políticas de este gobierno no sólo implican un ataque directo al bolsillo de los trabajadores, sino también a la continuidad misma de la universidad pública como un derecho, la posibilidad del acceso…
PG: Sí, sí. El otro lado del asunto es el recorte presupuestario, también, son los dos pilares de la cuestión, el pago de los salarios a quienes trabajamos allí y el presupuesto, que implica un conjunto de actividades enormes que ya está un 50% por debajo de lo que era hace dos años. De nuevo, dicho ahora en meses: es como si de los últimos doce meses, hubiese nueve en los que el gobierno nacional no hubiese hecho una sola transferencia de recursos a la universidad. Así que imagínate lo que es esto para el funcionamiento cotidiano, ¿no?
En el caso de lxs estudiantes, se cortaron en más de un 70 % los recursos que iban destinados a becas, que quedaron congeladas. Becas que hoy para recibirlas un estudiante tiene que estar por debajo de la línea de pobreza, con un monto de 35.000 pesos…
Entonces, son muchos los lados por los cuales [se ataca] esto que decís vos, la continuidad de ese derecho histórico tan importante, tan característico de nuestro país, de la educación pública en Argentina, que es la gratuidad de la enseñanza universitaria, algo bastante singular en el mundo y que deberíamos estar todos defendiéndolo muy de manera muy decidida en esta coyuntura.
Y este es nuestro reclamo hoy puntual, pero todos sabemos que el recorte de los salarios en el sector público ha sido enorme para la mayoría de los trabajadores y las trabajadoras. Hay una ley de reforma laboral [en curso], y podemos hablar de discapacidad, etc.
La situación ya es muy compleja; en lo que nos toca a nosotros, la universidad, la situación es gravísima. Y hoy se juega un partido importante en las calles, que muestre que esto es una demanda que trasciende [lo sectorial], que realmente es una demanda [que involucra] a toda la sociedad.
Poder sostener el acceso a la educación pública en forma gratuita y de una altísima calidad. Subrayo esto porque he tenido la suerte de trabajar en varias universidades, dando vueltas por Inglaterra, por Holanda, por Italia, por Chile, lugares en los que he tenido experiencias como docente, y la verdad que la Universidad Pública argentina es muy distintita realmente, no solamente del lado de los docentes y las docentes, sino de los propios estudiantes, del entusiasmo, de la formación, del modo en que se involucran, y hay que defender esa vitalidad, que está en juego con todos estos recortes.
EM: Ahí nombrabas un poco los otros embates que estamos sufriendo, la reforma laboral, el ataque a los puestos de trabajo en otros sectores más a la de lo educativo. La marcha universitaria, y creo que por lo que implica la universidad pública para nuestro pueblo, es una marcha que sirve también para condensar ese conjunto de luchas, pienso en las del 24 de marzo, en cómo también se atraviesan por distintas expresiones de lucha. Así como ocurrió con las anteriores marchas universitarias, la de hoy va a expresar esa condensación de un eje que unifica, pero también permite que otros sindicatos, que otras luchas se vean reflejadas en las calles.
PG: Sí, totalmente de acuerdo. Se vio en el 2024, fíjate que a la marcha del 24 de marzo de ese año le siguió la marcha en principio más grande de la historia de la universidad argentina, la anterior enorme había sido en el 2018, luego vinieron otras. En esas ocasiones siempre las marchas universitarias se vivieron para esto que vos mencionás, de sintetizar un malestar y un reclamo que es mucho más amplio, digamos, que excede las paredes de la universidad.
Y eso porque la universidad no son únicamente las clases, no son únicamente las aulas, tiene una raigambre muy grande en la sociedad a partir de sus actividades de extensión, de lo que produce, de los profesionales que forma.
Entonces realmente suele servir como una expresión de un malestar mucho más extendido. Y por eso creo que es una responsabilidad histórica que tenemos los y las docentes, de hacer que esa posición que ocupamos… la posibilidad de ser un canal de expresión de un malestar mucho más grande, que se exprese. Y que, por lo tanto, no tenemos que volver a cometer alguno de lo que yo considero fueron errores en momentos anteriores, como lo fue haber desacelerado un poco los tiempos, luego de marchas muy exitosas.
Si me voy al 2018, hoy estamos en una situación que podría ser parecida. En ese momento con el gobierno de Macri, esa marcha del mes de diciembre realmente había mostrado la capacidad de la población de movilizarse, de reclamar, todo eso se terminó canalizando en un “Hay 2019”, por la elección del año siguiente. Hoy estamos en una situación que puede ser parecida. Estamos en el 2026, el año que viene es calendario electoral. Nosotros no podemos estar pensando en esos tiempos.
Nosotros tenemos que acelerar este proceso de lucha lo más que se pueda, y en ese sentido darle continuidad a lo que suceda hoy. Porque hoy va a ser muy grande, va a ser un momento de encuentro para muchos y muchas que somos, ahí en las calles, y seguramente lo vamos a poder disfrutar, siempre hay alegría en estas circunstancias de que podamos encontrarnos en las calles.
Pero mañana la ley va a seguir sin cumplirse, la Corte Suprema va a seguir sin expedirse, nuestros salarios van a seguir deteriorándose y nosotros no podemos esperar un año y medio a futuras promesas electorales. Hay una esperanza en el Congreso, la ley es una muestra clara de eso, y lo logramos, a pesar de vetos, marchas, contra marchas, y sin embargo nuestra situación sigue siendo en este momento eh exactamente la misma, ¿no?
Nuestros salarios se siguen deteriorando todos los días. Hay docentes que dejan el trabajo en la universidad en busca de otros horizontes porque no nos alcanza para vivir. Esto que estoy diciendo significa que todos nosotros, los que trabajamos en la universidad hoy viajamos peor, comemos peor, tenemos un tiempo de ocio que es peor que antes, digamos, todas nuestras necesidades más elementales se ven afectadas.
Me parece que es importante tener en cuenta esto, y pensar mucho en cómo seguimos, y eso es, obviamente, de manera colectiva… a partir de mañana.
EM: Es interesante esto que planteas de los tiempos, y cómo no suelen ir acompasados los tiempos desde las expresiones de base con las superestructurales, tal vez en el 2025 uno esperaba más de una marcha universitaria. Te quería consultar cómo estás viendo esta convocatoria, o este este conflicto, desde las bases, docentes, no docentes, estudiantes.
PG: Mirá, te puedo hablar por nuestra situación, cada gremio tiene su situación particular, no me quiero meter en esos asuntos, obviamente que tengo mis opiniones, pero prefiero concentrarme en lo que pasa en el plano de los y las docentes. Como vos sabrás, el modo en que se articula la lucha docente es complejo.
Porque hay un montón de universidades nacionales, tres federaciones, muchísimos sindicatos de base y en ese sentido la construcción de las medidas no es fácil, esto es una realidad. El asunto es que ha habido y hay muestras de un malestar creciente en muchos sectores de la docencia.
Si nosotros nos colocamos, por ejemplo, a principio de este año, fijate que en lo que hace a la CONADU, la federación de la que forma parte nuestro sindicato ADULP, de las asambleas de los tres sindicatos más grandes, dos habían votado un paro por tiempo indeterminado, la otra había se había dividido, en una votación muy reñida, en la que hubo 2000 votos (es una participación muy amplia) entre paro por tiempo indeterminado, y la otra opción que finalmente había ganado, que era una secuencia de semanas de lucha mensuales, sucesivas, que llegaban prácticamente a la paralización de las actividades para esta época del año. Bueno, finalmente, digamos, se siguió por otros carriles, pero hoy la situación es peor que en ese momento.
Seguramente mañana el incumplimiento de la ley va a hacer que la bronca de los docentes y las docentes siga estando, siga profundizándose. Y veremos entonces cómo se manifiesta en las asambleas, en las reuniones, en los modos que tienen los diferentes sindicatos de decidir la continuidad de este plan.
Desde nuestro punto de vista, hablando ya desde la nuestra agrupación sindical, Clase Pública, nosotros creemos que hay que seguir profundizando las medidas. ¿Qué significa profundizar esas medidas? Bueno, es un debate. Ha estado circulando por ahí la necesidad de paralizar por completo las actividades en la universidad, porque pareciera que es el único lenguaje que podría llegar a hacer reaccionar a las autoridades.
Por otra parte, hay que decir que en esta marcha confluyen un montón de sectores, no solo los docentes y estudiantes, sino también las autoridades de las facultades, de lo que es el CIN, el Consejo Interuniversitario Nacional. Y ahí las cuentas a veces son otras, porque son otras las negociaciones, entonces, está fantástico que golpeemos juntos cuando podemos, pero también tenemos que saber que muchas veces en las negociaciones de los rectores entran otros intereses y que ahí los intereses de los trabajadores, las trabajadoras, lxs estudiantes, quedan en un segundo plano.
Y ahí hay una visión general que también está extendida entre muchos docentes, por eso es una discusión que es necesario que se haga en la base, de que “a la universidad se la defiende abierta”, funcionando, con cierta normalidad. Hay algunos discursos un poco románticos, ¿no? que enaltecen el esfuerzo que hacemos para sostenerla. A mí hay algo de eso que también me emociona y que me motiva, porque es cierto que uno efectivamente pasa sus días ahí adentro, tiene un amor muy grande por la universidad. Pero así como las feministas nos enseñaron que eso que llaman “amor”, es trabajo no pago, eso que llaman amor docente también es trabajo no pago en este momento.
Lo decíamos antes, el salario de este año multiplicado por ocho, eso es lo que a nosotros nos han robado en el último año en nuestro bolsillo. Entonces llegó un punto en que quizá la manera de expresar ese amor a la universidad tenga que ser luchando en serio, y pareciera que no quedan muchas otras alternativas, porque si vos repasás todo lo que hemos hecho, porque es inmenso lo que hemos hecho, huelga, medidas de visibilización, clases públicas, marchas, una ley, etcétera, hasta el momento no ha dado los resultados esperados.
Obviamente, la situación hubiese sido infinitamente peor si no hubiésemos tenido la actividad que hemos tenido y eso también hay que tenerlo en cuenta para no desmoralizarnos, es importante saber que sirve luchar. La situación sería aún mucho peor. Hemos logrado algunas cosas gracias a esta movilización enorme. Pero la situación no da para más.
EM: Es importante esto que decís, porque desde el gobierno y de los distintos medios, -que todavía lo siguen apañando, más allá de que lo de Adorni haya sido un parte de aguas-, se busca un efecto de desgaste, de “luchar no sirve”. Y hay que ver los pequeños triunfos, pero también con los avances que no se pudieron ir haciendo de parte del gobierno, que siempre han sido frenados por las movilizaciones en la calle.
PG: Totalmente de acuerdo con lo que planteás. No sé si ayer escuchaste las declaraciones últimas de Álvarez, ya ni me acuerdo a esta altura del partido qué cargo tiene, subsecretario de políticas universitarias, o algo por el estilo. Está permanentemente haciendo el juego de sembrar la duda de la corrupción, de cuánto sale un graduado, de si los estudiantes extranjeros, esta maniobra es permanente, lleva dos años, entonces acá no es simplemente salarial el asunto, nosotros hemos sido maltratados, ninguneados, acusados de ñoquis, acusado de corruptos, de que formamos parte de la casta.
Bueno, esto requiere una respuesta muy firme de parte de todos lxs docentes, lxs no docentes, lxs estudiantes. Hoy se va a notar esa respuesta. Pero es un momento de una lucha que continúa. Y sobre todo por estas novedades de que la Corte Suprema le dio curso a este recurso del gobierno, no son buenas noticias.
Nuestra federación pronto tiene el plenario de secretarios generales, es decir, va a haber nuevas decisiones acerca de cómo vamos a continuar. En nuestro caso tenemos una asamblea general de ADULP este jueves 14 para discutir estas cosas.
Es importante que todos y todas nos tomemos en serio esta discusión y que evaluemos cuál fue resultado de las medidas que hemos tomado hasta el momento, ¿no? Y hay algo más, que muchas veces aparece esta cuestión de la visibilización, esta idea de que nosotros tenemos que estar convenciendo a la población de… Yo creo que las tareas de visibilización han tenido mucho éxito, se ha mostrado en cada una de las marchas. No es la misma situación que hace dos años, cuando la marcha reventó las calles, cuando Milei y el gobierno tenía un apoyo popular mucho mayor. No es esa la situación hoy en día. Entonces es momento de profundizar, de golpear, de movilizar, y no hay tiempo porque la caída salarial es tan profunda. No hay tiempo para los docentes universitarios y para los otros conjuntos de trabajadores y trabajadoras.
Yo ahora estoy hablando en tanto trabajador universitario, pero no me quiero olvidar de lo que están padeciendo otros sectores de la población, con los despidos, el recorte del salario complementario, si empezáramos a hacer una descripción de la situación sería realmente alarmante. Tenemos que redoblar los esfuerzos.
Se nota que no es fácil, tenemos que tener paciencia, discutir, ponernos de acuerdo y seguir peleando, ¿no? de la manera que permita que la mayor cantidad de compañeros y compañeras se involucren activamente en las decisiones, participando, tomándolo en sus manos para frenar esto.
EM: Así es… y que esta gran concentración de hoy sirva como empuje y no como un punto y aparte.
PG: Sí, sí, exactamente, esto no puede ser el final del movimiento, esto tiene que ser el empuje, el punto de partida para redoblar los esfuerzos. Ya estamos en mayo, ya estamos casi a mitad de año, dentro de poco viene el receso invernal. Entonces estos son momentos en general críticos para la lucha universitaria, por el propio calendario de cómo se articulan esas actividades.
A esta marcha no le puede seguir después el momento del “descanso del guerrero”, esto lleva mucho activismo, mucha movilización, muchas movidas, entonces uno llega cansado y tiende a relajarse. Bueno, lamentablemente, el gobierno ayer nos vuelve a anunciar que no tenemos el más mínimo espacio para que eso suceda, y hay que hay que seguir.
Por lo pronto, nosotros tenemos, como decía, una asamblea del gremio en ADULP el 14/5 a las 18 horas, desde ya estamos entonces invitándolxs a participar hoy de la marcha y, en el caso de La Plata, el jueves nos vemos en la asamblea, a ver cómo seguimos.
EM: Pablo, te agradecemos la comunicación y nos encontraremos hoy en las calles defendiendo la educación pública, en la universidad pública, pero también eh el trabajo y nuestra vida digna.
PG: Muchas gracias por el llamado, están ustedes ahí siempre defendiendo las causas populares, así que les mando un abrazo y muchas gracias.
Por Huella del Sur
